miércoles, 6 de junio de 2012

Tengo esto tan abandonado que ni me acordaba de su existencia. Pero bueno... lo que perdura en el tiempo por algo será... quizá valga la pena.

En este tiempo... muchas cosas... muchas idas y venidas a un mismo corazón solitario... algo quebradizo... lleno de arañazos... incompleto.

He borrado...
escrito...
reescrito...
modificado...
alterado.

He caido.
He tropezado con la misma piedra...
con otro nombre,
con otro cuerpo,
con otro color de ojos,
con otro condimento
en las pupilas...
otro aliento...
pero es la misma piedra.

He mordido...
cosido, recosido,
tomado y lanzado,
he cambiado mi corazón
como cromos cuando eramos niños.

He mimado...
no he encontrado.
He olvidado piezas de mi puzzle particular,
de mi anatomía sumergida,
de mi inteligencia emocional.

He recorrido mis propios miedos...
me he creido Peter Pan
y dejé escapar a mi sombra
porque no me gustaba esa parte tan oscura de mi. 

He hecho... y me he deshecho...
pero aquí me sigues teniendo...
vivo...
sin condiciones...
sin pretensiones...
sin ti... pero aquí.

martes, 17 de febrero de 2009

En su justa medida

Esto es lo último que me he atrevido a escribir. Digo atrevido por que hay cosas que por mucho que te atrevas no eres capaz de decir... que no es el caso jajaja... pero bueno.

Como dice mi amigo Pape (tan contariamente contradictorio) "mes de cambios..." todos para bien, supongo.

CONVENCIDO

Que no se trata de quererte o no,
de soñarte o no,
de mirarte y perderme en ti
mientras tu te pierdes
con tus pajaritos en la cabeza
y me dejas mariposas en el estómago.

Que tampoco es que sea obligación
tener que pensar en ti todo el día,
de abastecerme de una ilusión
que pronto será tangible,
por mucho que tengas puesta tu coraza,
que espero que se oxide
y se caiga a pedazos nada más abrazarte.

Que no,
que no es eso que dicen de amarse,
que hay tierra,
caminos y carreteras de por medio
pero que todas me llevan a un mismo sueño,
tú,
y que tu no tienes que buscarme las cosquillas
por que tan sólo con tu risa ya me la contagias
o que vayamos a velocidades distintas
y yo rebase el límite permitido.

Que no,
que no se basa todo esto en tener que esperarte
para que me desesperes en la espera,
en morderme el labio si quiero besarte
si estás cerca,
y si me acerco lo suficiente
esnifarte la piel a tiras lujuriosas de placer tímido.

Que no,
que no es eso,
que no es esto,
que tan sólo,
tan sólo,
somos tu y yo
y el resto del mundo
que gira con nosotros dentro.


ya me decís lo que os parece.

viernes, 6 de febrero de 2009

Cariño Impuesto

Desde la impotencia llena de ira... de ahi nació cariño impuesto... Lo he seleccionado para las jornadas de jovenes rapsodas de Málaga... y a la gente, le encanta, y a mi me encanta tambien.

Las incomprensiones de aquellas mentes
recortadas por las navajas del machismo,
de la intolerancia,
de la costumbre.

La sin razón de no poder haber elegido
el sitio del primer llanto,
los primeros gateos,
los primeros pasos,
los primeros juegos
y el primer lavado de cerebro.

El aparentar,
el no ser quien soy,
el tener que hacerme la boca
gachas de ginebra y wisky,
el tener que balbucear para
hacerme escuchar
y tener que comprender
porque no ven más allá.

El no saber conjuntarse,
triste niña que con diecisiete
empezó a ser mujer por su dictadura.

Unos dientes podridos,
de comer caramelos blancos amargos,
un niño que hombre se hizo
a la fuerza de palos.

Un hígado etílico
cargado vomitonas de hombría
que terminan cuando hay que dar la cara,
la violencia entre los dientes
y tres golpes en la mesa
para que esté la comida puesta.

El no poder decir lo que sientes,
lo que piensas,
lo que eres...
y dejar de respirar
nada más entrar por la puerta.


El dejar sangrar las cicatrices,
recordarte tiempos pasados,
una y otra vez,
una y otra vez,
ahogados pero revividos
en cuanto se les nombran,
y el escupir en el plato,
y el dejar las colillas en el vaso,
y el dormir en el sofá
para que se te claven astillas
y te jodan los riñones.


Y el encernder la chispa
para que todo arda,
y el toparte con puñales
maquillados de palabras,
y el contar los segundos
para mi regreso,
y el cuchicheo,
y las miradas atravesadas,
y el grito sin sentido,
y el sueño que no se concilia.

Y facturas,
facturas sin pagar porque
siempre hay que echar algo al carro,
aunque no sirva,
y las quejas sin solución
por falta de querer buscarlas,
por tener una sadomasoquista comodidad.

Y las críticas,
y el ir y venir de gente
que deja la mierda en la puerta
y acaban hasta con el pan duro,
y el señalarte con el dedo
porque estás fuera de la olla,
y sentir que eres estorbo
porque no encajas en ese puzzle
de tres piezas,
y tener que taparte los oídos
y serte inevitable leer los labios,
y, en fin,esto es
estar enjaulado en una
cárcel de cariño impuesto.

jueves, 5 de febrero de 2009

Empezando

Por fin empiezo el blog. Mi objetivo primordial es expresarme y mostrar un poquito de lo que se ha convertido en un sueño que, espero, esté a punto de acontecer: un libro, "Palabras necias o los te quiero que nunca te dije".

Creo que no es necesario decir que la poesía es el motor que nos mueve a muchos y muchas de nosotros. El poder decir y que otros te oigan, te lean en este caso, y darte cuenta que hay muchas meneras de interpretar las cosas.

A modo de presentación, hoy dejo "EL NIÑO DEL CORAZÓN REVENTADO" escrito, más o menos, por el enero de 2008.

El niño del corazón reventado
ya ni come,
ni duerme,
ni deja dormir,
sufre dolor en la espalda
de tanto
y tanto
seguir un sueño.

Tiene los pies frios cuando va calzado
y sus dedos son flecos de bufanda,
la piel está quebrada
y su pelo empieza a caerse.

El niño del corazón reventado,
ha cosido,
recosido
y remendado su boca,
de tanto y tanto pedir un abrazo,
se ha acostado y
las sábanas se le hicieron un nudo.

Canta,
llora
y gime en otra dimensión,
una que creó hace tiempo
para que no lo vieran,
para que no se compadecieran de él.

El niño del corazón reventado,
tiene dolor de cabeza
de aguantar la máscara
y la goma le hace daño detrás
de las orejas,
tiene los dientes podridos
de comer caramelos mentolados
y mal envasados,
el niño del corazón reventado,
reventó su propio corazón
para dejar de sentir,
para dejar de ser niño,
para empezar a ser lo que tiene que ser.

El niño del corazón reventado,
reventó su corazón en un descampado
y se convirtió en mi.